Hasta la Comisión de Salud de la Cámara Alta llegó en representación del Colegio Médico de Chile, el consejero nacional por Valparaíso, Dr. Hugo Reyes, para exponer la perspectiva del gremio en relación al proyecto de ley que modifica el Código Sanitario para regular los medicamentos (Boletín Nº 9914-11), conocida como Ley de Fármacos II.

Ante la presencia de la ministra de Salud, Dra. Carmen Castillo, y el subsecretario de Salud, Dr. Jaime Burrows, el Dr. Reyes inició su exposición presentando el contexto nacional, donde dejó en evidencia la total ausencia de una política nacional de medicamentos con objetivos a mediano y largo plazo. “Tenemos la Ley de Fármacos de 2014, el Fondo de Medicamentos, la Ley Ricarte Soto, las farmacias populares, y ahora una Ley de Fármacos II. Es decir, hay un completo desorden, no hay una política de fondo en el tema de medicamentos en Chile”, manifestó.

El dirigente agregó que “además, hay fármacos sin equivalencia comprobada, por lo tanto tenemos fármacos de primera y segunda categoría; tenemos bajo porcentaje de bioequivalentes, apenas un 29{ee7e87f9e0e73f133bf1bc4058c4ab7bf8ca9a244c464f6fb73806cbfeac9629} del total de fármacos; el Formulario Nacional, que debería estar vigente y disponible, no está actualizado; y el listado de bioequivalentes no está disponible en ninguna parte”.

Otro de los temas que preocupan al Colegio Médico dice relación con el enorme gasto de bolsillo que tiene nuestro país, con un 37,3{ee7e87f9e0e73f133bf1bc4058c4ab7bf8ca9a244c464f6fb73806cbfeac9629} del gasto total en salud (según informe de Fonasa de 2013), siendo el más alto de la OCDE. Esto significa que cada familia chilena gasta aproximadamente un 5{ee7e87f9e0e73f133bf1bc4058c4ab7bf8ca9a244c464f6fb73806cbfeac9629} de su presupuesto familiar mensual en medicamentos. “En ese sentido, creemos que el Estado debiera pagar estudios de bioequivalencia para tener a disposición de la gente medicamentos más económicos, seguros y de calidad comprobada. Los bioequivalentes en los países desarrollados llegan casi a un 70{ee7e87f9e0e73f133bf1bc4058c4ab7bf8ca9a244c464f6fb73806cbfeac9629} y nosotros no alcanzamos ni en el 30”.

El consejero afirmó también que es fundamental que la Central Nacional de Abastecimiento (CENABAST) cumpla la función para la que fue creada, porque “ha habido falta de eficiencia y gestión en la entrega de los medicamentos garantizados por el Estado a los hospitales, SAPUs, Cesfam y postas rurales, lo que conlleva a que los pacientes se vean obligados a adquirir sus remedios en farmacias comerciales, con el consiguiente aumento del gasto de bolsillo; de ahí entonces que surjan las farmacias populares en diversas comunas del país. Por tanto, CENABAST requiere con urgencia una reingeniería en gestión y logística”.

El Dr. Reyes graficó parte de lo expuesto con el caso del Hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar, donde el gasto promedio de fármacos y servicios intermediados por CENABAST es 28{ee7e87f9e0e73f133bf1bc4058c4ab7bf8ca9a244c464f6fb73806cbfeac9629} del presupuesto del hospital. “A CENABAST se le pide dos veces al año el 40{ee7e87f9e0e73f133bf1bc4058c4ab7bf8ca9a244c464f6fb73806cbfeac9629} de los medicamentos que se van a usar y CENABAST responde con el 3{ee7e87f9e0e73f133bf1bc4058c4ab7bf8ca9a244c464f6fb73806cbfeac9629} del presupuesto. El hospital completa el 97{ee7e87f9e0e73f133bf1bc4058c4ab7bf8ca9a244c464f6fb73806cbfeac9629} sus adquisiciones en materia de medicamentos con compras en el mercado público (convenios marco, licitaciones y retail). O sea, quieren disminuir el gasto, pero la gestión que se realiza es sumamente deficiente”.

En materia de denominación de los medicamentos, el Colegio Médico considera que debiera haber sólo medicamentos bioequivalentes y de marca. “En países desarrollados no hay esta distinción entre genéricos y bioequivalentes, son bioequivalentes y punto, pero acá hay un desorden mayúsculo, donde tenemos medicamentos de marca, marcas propias, bioequivalentes y genéricos”, afirma el consejero.

El Dr. Reyes también manifestó la crítica del gremio al artículo 38 del Reglamento de Farmacias, que señala que a partir de junio próximo las recetas deberán estar timbradas por la respectiva Secretaría Regional Ministerial de Salud. Al respecto, el subsecretario de Salud Pública, Dr. Jaime Burrows, presente en la Comisión, confirmó la suspensión de la medida, quedando aún pendiente la oficialización de esta decisión.

Por otro lado, sostuvo que falta regulación respecto de las anomalías del mercado farmacéutico, por lo que espera que haya voluntad para legislar en pos de evitar anomalías del mercado tales como oligopolios, monopolios, integración vertical y colusión.

Cabe señalar que además del Colegio Médico, la Comisión de Salud del Senado también recibió a los representantes del Colegio de Químico Farmacéuticos y Bioquímicos, la Cámara de Innovación farmacéutica (CIF), la Asociación Nacional de Farmacias Independientes de Chile (AFFI) y la Federación Nacional de Trabajadores de Farmacia (FENATRAFAR).

 

FALTA UNA POLÍTICA DE TRATAMIENTO MÉDICO-FARMACOLÓGICO

El tema fue discutido también en la última sesión del Consejo Regional Valparaíso. Para el consejero regional, Dr. Ignacio de la Torre, todo se resume finalmente en que no existe una política del tratamiento médico-farmacológico en Chile.

“Cuando hablamos de que no hay una política de medicamentos, en realidad lo que no hay es una política de tratamiento médico-farmacológico. Fonasa bonifica la atención de salud, la prestación quirúrgica, pero no el tratamiento médico, sí el tratamiento kinésico y nutricional. Sí existen medicamentos que están cubiertos, como las inmunizaciones, los medicamentos para pacientes de la Atención Primaria o los beneficiarios del AUGE/GES, pero se necesita una definición sobre el rol de Estado frente a los tratamientos médicos. Ése es un tema que como Colegio Médico debiéramos impulsar”, afirmó.

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